Huellas de un paisaje
Los 31, el sol, el viento y el agua
En uno de mis viajes al norte de California, me encontré este pedazo de piedra tan especial que paré mi caminata para sentarme a conversar con ella. Las líneas de erosión están en forma vertical, lo que quiere decir que en algún momento se separó del resto de la formación rocosa y se cayó al mar.
Mi mente limitada de humano que experimenta el tiempo de manera lineal casi no alcanza a imaginarse la magnitud de evento que habrá sido esta caída. ¿Cuánto se tardó en caer? ¿Qué sonido hizo cuando se desprendió? ¿Qué pensaron los animalitos que lo vieron todo? Me gustaría haber estado ahí para presenciarlo, pero la única evidencia que queda es esta obra de arte.
Quedan las canciones, secretos y arrullos que se susurran entre sí los seres que habitan este paisaje, y que yo me siento a escuchar prestando mucha atención.
Hace poco cumplí 31 años siendo humana, y desde entonces he pensado mucho en esta piedra, en el pasar del tiempo, y en el efecto que este tiene en mi cuerpo. Pienso en las marcas, arrugas y huecos que el paisaje ha esculpido en la piedra, y que así mismo está esculpiendo en mí.
La piedra me cuenta que tengo que ser fuerte para resistir el tiempo, pero flexible para dejarme moldear por el viento y el agua.
Los árboles me enseñan a recibir la memoria sagrada del sol y mandarla hacia mi raíz para poder mantenerme en pie.
El viento me recuerda que siempre estamos regresando al origen, aunque no vayamos al mismo lugar ni de la misma forma.
Llegando a esta edad no tengo ni idea de a dónde voy, pero voy con la certeza de que estoy hecha de lo mismo que está hecha la piedra. Voy emocionada porque en mi cuerpo también se van a marcar las huellas del viento, el sol y el agua. Voy sabiendo que el regalo más grande que me puedo dar es reconocerme en ella, que es sinónimo de lo eterno y reflejo de lo divino.
Mientras voy caminando en este espiral de tiempo que los humanos llamamos años, solo puedo desear que el paisaje me siga contando sus historias siempre.
–Adrianna ❊





Que bello escribes. Cuantos sentimientos. Te quiero
Uff los poemas de tu lápiz sabio pausado y calmado me tatúan a mi el alma de gozo orgullo amor infinito por ti admiración y muchas pero muchas ganas de abrazarte ❤️🙏🏻😍 Te amo